PYMEs
El fin de este proyecto es propulsar la competitividad de las PyMEs beneficiarias a través de su participación en el proceso de normalización regional y nacional para facilitar el intercambio de bienes y servicios y el proceso de integración en un contexto regional, hemisférico y global.
Resulta de vital importancia para las pequeñas y medianas empresas superar los obstáculos de acceso a los mercados internacionales derivados de las elevadas y disímiles normas técnicas que tienen que cumplir.
Para ello se está desarrollando una experiencia piloto, de apoyo a la normalización técnica, que demuestre a los sectores público y privado de los países beneficiarios su importancia estratégica en la facilitación del comercio y, por consiguiente, la necesidad de lograr su sostenibilidad. Concretamente, se espera que mediante el trabajo de Comités Técnicos Especializados con la participación de empresas productoras de bienes y otros representantes de entidades involucradas, se obtengan 350 normas publicadas utilizando el modelo de trabajo que implantará este proyecto.
Así, los programas de normalización técnica y de promoción de certificación del cumplimiento de los requisitos se han convertido en un importante instrumento para brindar a las empresas información sobre requisitos mínimos de calidad, ahorro de tiempo y dinero y, al asegurar que las misma sea transmitida en un formato consistente y predecible, permiten ampliar el grado de consumo nacional, regional e internacional, promoviendo mayor competitividad y acceso a mercados.
En este contexto, el Programa de Competitividad de PyMEs a través de la Normalización Técnica en Centroamérica, Panamá y República Dominicana, que propone mejorar la competitividad de las PyMEs realizando un Programa piloto que muestre cómo revertir la situación existente, está dirigido al ámbito de normas voluntarias y no a reglamentos técnicos que tienen carácter obligatorio. Pero aún cuando ellas no sean ni reglamentaria ni contractualmente exigidas, las normas son determinantes en el comercio internacional, porque sus requisitos por un lado, reflejan las necesidades y expectativas de los consumidores y por otro las normas inducen la exigencia de parte de los usuarios. Por lo tanto, si se pretende acceder a un mercado, se debe como mínimo cumplir con sus normas.
Las PyMEs se ven altamente beneficiadas con la normalización, algunas de cuyas ventajas se indican seguidamente:
- Permite la organización racional de las operaciones, ya que puede normalizar y controlar desde la materia prima hasta el producto terminado.
- Logra la reducción de desperdicios y rechazos, gracias a que racionaliza el tipo y cantidad de materiales a emplear y optimiza la producción.
- Aumenta la productividad como resultado de la racionalización de los factores de producción.
- La normalización es una herramienta útil para disminuir productos almacenados y reducir así el capital inmovilizado, permitiendo usar ese nuevo espacio disponible.
- Reduce gastos de administración, ya que se pueden mejorar los métodos y hacer las cosas bien desde la primera vez, evitando así desperdicios, reprocesos y rechazos.
- Disminuye costos al aumentar la productividad.
- Ofrece argumentos efectivos para la venta.
- Al uniformar tamaños, formas y tipos de productos el productor se favorece en la adquisición de materias primas.
- Facilita la comercialización, ya que el producto es un artículo de calidad estable y satisfactoria.
- Se aumenta la satisfacción del consumidor, meta deseable de todo buen productor.
El resultado final del mismo será un modelo implementado y funcionando de forma sostenible, donde existe una demanda continua en la elaboración de normas cofinanciadas de forma creciente por los interesados.

